ARA MALIKIAN "Toco el violín para tocar el alma" Destacado

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Ara Malikian Ara Malikian
POR: Carolina Santos

Disfrutas con tu vida, tocas, saltas y siempre sonríes. Si no fueras tan delgado, diría que eres el Buda Feliz que sonríe… ¿lo eres?
Ja, ja, ja. Es verdad que sonrío mucho pero soy, simplemente, Ara Malikian. No espero ser nadie más. Quizás, tener claro lo que quiero, haber luchado por ello y disfrutarlo es lo que me hace sentir tan feliz.

Mientras tú tocas, en el mismo momento suceden atrocidades que todos conocemos… y con tú música creo que lejos de abstraernos nos acercas más a lo bueno y malo que está ocurriendo, a la esencia de ser todos uno.
La música muchas veces tiene esa fuerza mágica. Es capaz de crear un instante inexplicable que genera sensaciones que no se despiertan con otras cosas. Si mi música es capaz de contagiar este tipo de emociones es importante para mí.

Tener talento es una responsabilidad, ¿tal vez, la tuya sea hacernos sentir vivos?
Eso es demasiada responsabilidad Ja, ja, ja. Disfruto mucho sobre el escenario. El público muchas veces busca conmoverse y emocionarse y eso no lo consigue la técnica sino el alma y el corazón.
Tocar el alma. Mientras siga tocando deseo que esa sea mi única “responsabilidad”.

Eres solidario con muchas causas, ofreciendo tus actuaciones sin cobrar, pero no se vive del aire, y cada vez el público que no puede pagar la entrada es más numeroso. ¿Hacia dónde va una cultura cuyo gasto público la ridiculiza?
Creo que el público siempre tiene ganas de cultura, de arte, de música. Aunque, lamentablemente, por parte del gobierno la cultura no ocupe el papel que debiera, no podemos dejar al público sin cultura. Como artista creo que  mi papel es dar música, aunque sea sin cobrar. Hay que intentar seguir tocando mucho, con lo poco que hay. 

"Queremos divertir y emocionar al público de Fuerteventura"
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Tienes una mezcla de culturas en tus genes. Por tus venas corren distintos pueblos y orígenes, ¿cómo vives el continuo levantamiento de muros, vallas y banderas que separan pueblos e impiden el paso de los mismos?
Es muy triste y desesperante ver a tanta gente siendo rechazada en las fronteras, pueblos que llegan huyendo de la muerte y no es justo el rechazo que sufren por parte de otros países, en este caso no hay fronteras que deban separarnos. Hay que tomar esto muy en serio y adoptar soluciones, que yo tampoco sé cuáles son, pero para eso existen políticos, para encontrar soluciones a estos grandes problemas.
Es un tema con el que, como dices, empatizo. Viví la Guerra del Líbano, muy parecida a la Guerra Civil de España, donde no sabías si tu propia familia era amigo o enemigo. Me fui a los 15 años de mi país (con una beca para estudiar en Alemania), tuve mucha suerte, porque yo pude huir pero otros no. Recuerdo esto ahora cuando veo a tantas personas llegando a las fronteras de Europa…yo pude continuar mi vida, fui afortunado.

Cuando compones música ¿tienes algún objetivo marcado inicialmente?

Más que perseguir o buscar algo me limito a aprender y descubrir. No suelo planificar lo que quiero hacer. Me dejo sorprender y son estas sorpresas y experiencias las más inspiradoras, creo que desde esta “inesperada inspiración” surgen composiciones mucho más sinceras y expresivas.

Parece que la música clásica es una música para oídos selectos, entendidos y cultos. ¿Por qué esa separación de la calle y especialmente de los jóvenes?
He luchado por sacar la música clásica de la élite y acercarla a la gente normal. Estoy en contra de esa imagen distante, arrogante y estirada de los instrumentistas clásicos. Creo que hemos perdido mucho público joven y es tiempo de recuperarlo. 

"Prefiero ser bastardo antes que purista"

La educación que se imparte hoy en las escuelas, y en concreto la artística, ¿se ha convertido en una trampa convencional, uniforme… conformista?
Creo que es importante  que la educación artística  no se tome como un sacrificio ni una profesión. Debe empezar siendo algo divertido.
La educación musical es algo imprescindible en el desarrollo de cualquier persona y especialmente de los más pequeños. Es fundamental que se integre en la formación básica, que se valore y se entienda, como lo que realmente es. La música es cultura, autoestima, estímulos, sensibilidad, en definitiva una manera de ser y de sentir. Lamentablemente no todo el mundo entiende la música de esta manera y por eso, en ocasiones, no se le da la importancia que tiene.

Tú eres un ejemplo de cómo, a pesar de la fuerte corriente, se puede ir en contra (aunque sea con iniciativas personales).
En la profesión a veces soy muy osado. Pero no entendería mi trabajo de otra manera. Simplemente hago la música que me gusta, a mi manera, y no soy un tipo estirado.

Me llamó la atención que tus representantes en España, Bigstar Music también representan a Loquillo. Él un clásico del Rock and Roll, y tú un roquero de lo clásico.
Siempre he pensado que la mezcla enriquece. Me encanta el rock. Prefiero ser bastardo antes que purista. Amo tanto la música de Bach como la de Radiohead, y me gusta compartir mi música con el público.
Por ejemplo en  mi último disco he tenido la suerte de colaborar con gente del rock, del pop y del flamenco, desde Extremoduro a José Luis Montón pasando por Belén Amaya. 

"Cuando toco el violín entro en un trance, en un mundo aparte en el que sólo estamos mi violín y yo"


¿Qué vamos a encontrar el próximo 3 de diciembre en la actuación que tienes prevista en el Palacio de Formación y Congresos de Fuerteventura?
Pienso que a la hora de tocar lo más importante es emocionar al público. Así que espero que sea una fiesta en la que yo disfruto con un público dispuesto a divertirse, sentir y sobre todo emocionarse.

… con un compañero de reparto, José Luis Montón, que es un lujo.
Me encanta el flamenco, disfruto tocándolo a mi manera y al lado de muchos músicos. Es un auténtico placer compartir mi camino con José Luis Montón, un grande del flamenco. Disfruto mucho de la fusión de estilos. Las notas fluyen de una manera especial cuando estoy con José Luis Montón sobre el escenario. 

Por cierto, Malikian, ¿si en un concierto no rompes las cuerdas, no te quedas a gusto?
Ja, ja, ja.  ¡Es verdad! Si no se rompieran algo estaría fallando. Cada vez que toco se genera una energía inexplicable. Siento como un trance; un mundo aparte en el que entro y cierro la puerta.

¿Algún escenario te ha causado una emoción especial? ¿Y en cual te gustaría tocar?
Cada lugar  aporta algo especial, como cada momento de la vida. Recuerdo con especial cariño el Teatro Real, fue brutal tocar con tantos buenos amigos. Dar conciertos es mi sueño, no espero tocar en un escenario concreto o con un director en especial, me basta con tocar. DSC 1321 noSombra

Con la fama ¿qué mejora o empeora en tu vida?¿Es una novia fiable la fama?
De momento solo tengo una novia y no necesito más. Me gusta que la gente disfrute con lo que hago y ver que puedo contagiar a otras personas mi sonrisa, es genial. Me gusta pasear por el barrio, me considero muy urbano y esto no ha cambiado. Así que mi vida, en esencia, no ha empeorado, si lo hubiese hecho, no haría lo que hago.

¿Qué tal se compagina la paternidad con las giras? ¿Muchos cambios?
De momento el único cambio que he sentido es un amor infinito que no puedo explicar y que me hace sentir mucho más feliz. Desde que Kairo nació ha formado parte de mi vida, parte de los escenarios, empezó a viajar en avión a los 10 días de nacer y ya ha estado en casi 4 países diferentes. Sentirle cerca en mis conciertos me trasmite una energía y emoción especial.

El respeto y el lugar que te has ganado, por sí sólo, tiene mucho mérito, pero es que además viviste la experiencia de tener que alejarte de tu familia, dejándola en una situación muy complicada, e incluso tuviste que pasar momentos en refugios antiaéreos, ¿cómo marca esa experiencia en tu forma de ver la vida o mirar el mundo?
Creo que vivir situaciones extremas te hace valorar más las pequeñas cosas. Una de las enseñanzas que me ha quedado del Líbano es estar agradecido. Mis primeros años en Alemania los pasé peor que durante la guerra del Líbano. Estaba solo, lejos de mi tierra, de mis padres, de mis amigos… Fue un aprendizaje a lo bestia. A esa edad es fácil caer en malas tentaciones pero el violín me centró. Fue mi tabla de salvación.

¿Es esta experiencia una razón para tu constante sonrisa, mirada sincera o buen humor?
Muchas veces hago la comparación con la película La vida es bella. Hay situaciones trágicas pero siempre hay que sacar el humor. Debe ser nuestra meta en la vida. Y sí, me siento afortunado por divertirme con mi trabajo, hacer lo que me gusta, por ello, me siento tremendamente agradecido. Quizá sea esto último lo que más me ha quedado del Líbano: ser agradecido.

Gracias Ara Malikian y entre viajes y conciertos quedamos para vernos, escucharnos y darnos un abrazo el próximo 3 de diciembre en Fuerteventura.

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