La Tilde Del Guiri. Verano ardiente Destacado

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La Tilde Del Guiri
Verano Ardiente
Por: Gianfranco Costa para Mi Pueblo Fuerteventura
Cada año hay un patrón que se repite en las noticias de los telediarios de verano, y es precisamente el que se refiere a los incendios forestales que afectan a todo el territorio de España. También en Canarias por desgracia estamos acostumbrados a este tipo de tragedia que destruye miles y miles de hectáreas de bosques y vegetación. El mes de agosto de este año ha sido protagonizado por el terrible incendio en la isla bonita. Hasta el momento en el que escribo resultan quemadas más de 4500 hectáreas de preciosos arboles que constituyen la característica más evidente de la isla de La
Palma.
urna eleccionesTodos los canarios han estado sufriendo muchísima pena por lo ocurrido, sobre todo porque a la fuerte emoción por el fuego destruyendo la flora isleña, se ha añadido el inmenso dolor por la muerte de uno de los bomberos que acudieron al lugar del desastre. No solamente se ha perdido un trabajador ejemplar, también un hombre enamorado de la vida, de su mujer y de sus cinco hijos. Un espíritu profundamente enamorado de la naturaleza y de sus maravillas.
Pero quizá no todos los canarios. La sospecha de que en esa zona hay proyectos pendientes desde hace mucho tiempo que se refieran a la construcción de unos 33 grandes hoteles y varios campos de de golf, no deja de empeorar la situación emocional de la gran mayoría de los canarios honestos. Quizá alguien encuentra muy cómodo lo sucedido para dar un empujón hacia adelante a ese horroroso proyecto.
Lo que evidentemente alimenta este tipo de sospechas, totalmente legítimas visto lo visto, es la circunstancia por la que en España, y sobre todo en Canarias, no existe una ley que impida edificar sobre terrenos en los que se hayan producido incendios, como pasa en muchos otros países europeos.
Resultaría suficiente definir un nuevo tipo de protección medioambiental que se refiera particularmente a este tipo de situación.
Es bastante frecuente que en los servicios de los telediarios se reconozca el origen premeditada de muchos de esos incendios. Es decir que hay gente que voluntariamente quema los bosques, y esto es un hecho. ¿Cuál puede ser la razón por la que alguien decide quemar un bosque? Sinceramente sólo encuentro dos posibles razones para una acción tan ilógica. O se trata de personas enfermas, pirómanos que encuentran placer en la destrucción del pulmón de nuestro planeta, o se trata de personas al servicio de la especulación más brutal.
Desde el punto de vista de un ciudadano de a pie como yo resulta bastante incomprensible la razón por la que, vista la abundancia de partidos locales que se definen a sí mismos como “nacionalistas”, que a diario declaran querer proteger “lo nuestro”, no hagan nada para defender lo nuestro de verdad. Y sería todo bastante sencillo: una ley para proteger los terrenos quemados.
Está bajo los ojos de cualquiera que la acción principal de los que tienen la responsabilidad de promulgar leyes en Canarias está enfocada precisamente en lo contrario. El nuevo anteproyecto de la ley de suelo, horroroso lío legislativo que pretende vender Canarias en trozos, considerando esta tierra solamente como si fuera una secuencia de solares a la venta, es un dramático ejemplo muy concreto.
Por un lado resulta bastante curioso que los propios habitantes de esta tierra sólo esperan la ocasión para vender sus pertenencias, todo lo contrario de lo que por ejemplo pasa en la propia isla de La Palma. Allí los isleños defienden a su tierra, luchan para protegerla, la consideran como parte de su propia alma.
Por otro lado es indudablemente mucho más curioso que en lugar de los políticos sean los grandes empresarios hoteleros los que de verdad mueven sus hilos, los verdaderos legisladores de Canarias . Parece que actuar como sus títeres les resulte mucho más sencillo a los gobernantes locales y quizá también más remunerativo.
Hay quien dice que la única forma posible de protección medioambiental de los terrenos quemados sería la de declararlos “cementerios”. Un cementerio es el único sitio en España donde no se puede edificar . lo que quiere decir que en realidad, si hubiesen la voluntad política de hacerlo, podrían hacerlo perfectamente sin necesidad de ninguna nueva ley. Sigo convencido de que este tema tienen que solucionarlo los propios canarios, dejando de votar a los corruptos de siempre, y precisamente a esto se refiere la foto que acompaña este artículo.

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