Elías Rodríguez Rodríguez Destacado

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UN MOMENTO DE LA ENTREVISTA UN MOMENTO DE LA ENTREVISTA Revista Mi Pueblo Fuerteventura
Elías Rodríguez Rodríguez

Un maestro de la historia de Fuerteventura

Entrevista y fotos por Rafael Pérez. El Rincón de Tamariche

Natural de la Vega de Tetir donde nació en el año 1944. Hoy vecino de Puerto del Rosario. Profesor, es como quiere que le llamen. Mi primera pregunta amigo Elías, ¿cómo estás?
Regular, porque estoy convaleciente de una enfermedad que tengo y pendiente de si se soluciona bien o no, tengo ciertas esperanzas, pero en principio estoy a la expectativa.

Bueno, mi deseo es que la salud se le arregle. Tus recuerdos de pequeño los asocias más con Tetir o con Puerto del Rosario, entonces sería Puerto Cabras, ¿no?
Tetir esta unido a mi y mi familia como el centro de origen. Allí nací, justo detrás de la Iglesia, en las casas parroquiales. Me formé con D. Castro Martínez Soto, que era el maestro de la Escuela. De allí me desplacé a Puerto del Rosario donde hice el ingreso en el curso 54/55, y a su término nos vinimos a vivir a Puerto del Rosario. La guagua no llegaba a tiempo del colegio ni cuando salía ni cuando volvía, por lo tanto, tenía que venir en los camiones de las piedras de cal, de los cuales tengo un gran recuerdo, sobre todo de los choferes como Chano Vera, Juan Gordillo,…

Cuando estabas en el instituto ¿ya pensabas ser profesor?
En Puerto del Rosario, el Colegio que se llamaba Santo Tomás de Aquino pero que se conoce cariñosamente con el nombre de Juan Tadeo Cabrera, era una especie de academia apoyada por las instituciones, tanto civiles, militares y religiosas, porque había un concordato entre la Iglesia y el Estado. En aquella época de Franco, en que la segunda enseñanza tenía que realizarse por una parte las niñas y por otra, los niños. Por influencia del Capitán General de Canarias, en aquella época García Escamez y de otra parte el Obispado, Pildain, siempre que estuviese la vigilancia del cura párroco se admitió que las clases fueran mixtas. Fue una excepción por no haber aquí instituto. Entre el profesorado recuerdo a Quevedo, a Felipe Miranda, a Tadeo Cabrera, a la hija de Molina, a Encarna Casteñeira y las chicas de Educación Física, los instructores de falange que daban Política de Educación Física como Antonio, etc. Aquí venían los profesores de Las Palmas a examinarnos, normalmente iban primero a Ifni y llegaban aquí en los famosos Junquers, en julio, y en septiembre tenías que ir a Las Palmas si te quedaba alguna. La única carrera que se estudiaba porque no había otras posibilidades, era Magisterio, a no ser que uno se fuera a estudiar a Las Palmas o a Tenerife, pero eran casos excepcionales como todo el mundo sabe en esta época de los años 50.

Y luego a Barcelona donde estudiaste Geografía e Historia.
La enseñanza en Fuerteventura la realicé, como muchos otros, bajo el régimen de libres. Estudiábamos y luego íbamos a Las Palmas a examinarnos. Luego estudié Filosofía y Letras y cuando estaba ya como maestro destinado en Las Palmas, hice la especialidad de Geografía e Historia en Barcelona. Fue la época en la que mejor recuerdo tengo de estudiante porque coincide en la época de la transición del 75 al 78, y aquello era una virguería desde el punto de vista cultural y de desarrollo y porque la Universidad era muy dinámica, siendo Barcelona una ventana a Europa. Una etapa muy buena, aunque trabajaba y estudiase como todos los catalanes.

Regresando de nuevo a tu vida en Fuerteventura, en Tetir hiciste un pregón que fue posterior al de Puerto del Rosario. ¿Cuál te despertó más satisfacción?
Pregones he hecho tres, uno en Puerto del Rosario, después el de Manrique con motivo de la Feria del Libro y en Tetir. Son diferentes. El de Puerto del Rosario fue como un proyecto cultural que debía desarrollarse en el Puerto. Me alimenté mucho de los pregones del alcalde Tierno Galván, e incluso de Antonio Gala y otros. El de Manrique era recordar una figura más o menos olvidada como la de D. Domingo J. Manrique gran maestro, calígrafo, poeta y periodista nacido en Tetir. La plaza que hoy llamamos la explanada tiene su nombre, y recuerdo el compromiso del alcalde de poner allí una placa con un retazo de su poemas, pero aún hoy no hay nada. El colegio de Tetir lleva su nombre. A la plaza se le puso su nombre en la época franquista, lo cual es curioso porque él era republicano y su familia fue reprimida. Creo que debió interceder D. Casto Martínez Soto que era entonces concejal y que había sido alumno de él en Tenerife. A pesar de que la ideología era muy distinta, pudo más su consideración como hombre de letras. Una anécdota curiosa.

¿Cómo recuerdas Puerto Cabras cuando tu familia decide trasladarse a vivir allí?
Era un remanso de paz y tranquilidad, aunque la vida de por sí era un problema, porque la actividad era muy escasa. La actividad era unos 15 o 16 hornos de cal quemando, y el trajín que se producía en el muelle con el comercio cuando venían los Correillos de Cabotaje. Era un pueblito en los años 50, que no llegaba sino hasta la casa del cura por arriba y hasta el club del pensionista y el cuartel. Era muy pequeño, con unos 2.000 habitantes, donde todo el mundo se conocía. Siempre fue fundamental para el comercio y desarrollo del Puerto que estuviese el batallón de militares allí. Si se va a las actas del Ayuntamiento en la República, en la Monarquía o en cualquier otro momento, siempre están reivindicando la presencia del batallón porque garantizaban la llegada del agua para el aljibe, venía la harina con la que los panaderos aprovechaban para hacer algo de pan para el pueblo y sobre todo el botiquín y el médico, porque normalmente hay un médico asignado en cada cuartel y Puerto Cabras aprovechaba todo esto.

Tienes por ahí una anécdota reciente que contarnos, ¿verdad?
Uno de los principales responsables de los mossos d’escuadra está en esta foto jugando al baloncesto aquí en Fuerteventura. Carlos Torres y Rovira que junto con Orlando Medina Castañeira y Juan Pérez Izquierdo, fueron los que iniciaron el baloncesto en Fuerteventura en 1962. Carlos Torres y Rovira era entonces un policía secreta, que tenía poco de secreto porque vino con los políticos del contubernio de Munich cuando fueron desterrados aquí, Satrustegui, Álvarez de Miranda, Jesús Barros de Lis y Miralles. Ellos estuvieron poco y como Carlos Torres se aburría, montó el equipo de baloncesto. Entonces no teníamos ni idea de cómo se jugaba, ni lo que era un aro. Eustaquio, Herrera, Arsenio, Pepito el canario que le decíamos, Martel, el Fonsi, etc… esta foto se hizo en el 62. Se crearon tres equipos, el de aviación, el del cuartel y otro el nuestro y a la salida de misa los domingos, jugábamos en el Oasis.

Elías, ¿estuviste en una banda?
Mi mayor ocio y quizás mi fustración porque me hubiese gustado ser músico. Llegué a tocar la trompeta en la Banda y en la Orquesta. La música en Puerto del Rosario siempre tuvo un buen sostén porque había gente con muy buena capacidad, los Medina, los Pérez, los Peñate, y los Felipes. Por otra parte de la parroquia surge gente del folclore, como Pepe Sánchez el trompeta, considerado uno de los mejores trompetistas de Canarias. (…)

¿Cómo ves las nuevas tecnologías?
Las utilizo porque son herramientas imprescindibles pero estoy muy lejos del dominio que tienen los jóvenes hoy en día. Sigo afianzado a los libros, a los que recurro continuamente. Hay ciertas cosas que creo que perduran mejor en los libros. El libro perdura y la electricidad depende de pilas.

¿Con qué rincón de Fuerteventura te quedarías?
Muchos, pero siempre, aparte de Tetir, un pueblo que me ha gustado mucho es El Cotillo, hoy en día menos. Pero es un enclave con una personalidad muy fuerte en el sentido marinero, la forma de vida y el paisaje.

Un personaje que hayas admirado.
Unamuno es un personaje que por lo polémico que es, casi siempre está actualizado. Intentó justificar los sentimientos, es una bomba, que toca puntos sensibles del ser humano. Siempre le he admirado.

Una buena comida.
Un caldo pescado.

Y un sueño que quede por cumplir.
Me hubiese gustado haber sido un gran músico.

Pues Elías, desde tu casa te agradezco esta entrevista. Ha sido una gran satisfacción. Gracias y que mejore tu salud. Ahora dirígete a Fuerteventura.
Pues que sigamos en una dinámica con el mayor respeto al medio natural con un turismo y una economía sostenible, y luchar porque los servicios de salud y sociales funcionen y tengamos un nivel de vida apropiado al concierto en que viven los países modernos hoy.
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